martes, 15 de septiembre de 2009

Gemelas Porteñas

Frente al predio ferroviario, sobrela avenida Juan B. Justo, el complejo de viviendas Torres Mirabilia de 46 y 47 pisos promete revitalizar el tejido residencial de un área del barrio que estaba degradada.
En el predio de 9000 m2 de la ex bodega Peñaflor, sobre la avenida Juan B. Justo, en Palermo, se alzan hoy las dos torres del conjunto Mirabilia, que cuentan con proyecto y dirección de obra de los estudios Esses-Naistat y ACF arquitectos.
Desmantelados los viejos galpones de chapa y transformado el sitio industrial en residencial con toda la infraestructura de servicios de los edificios de vivienda de última generación, la revitalización del área avanza, y se verá consolidada cuando el conjunto de emprendimientos públicos y privados, hoy en etapa de planificación y realización sobre el eje de Juan B. Justo desde Avenida del Libertador hasta Córdoba, se vaya completando.
Las dos torres de Mirabilia, cuya terminación está prevista para fines de este año, dominan el perfil urbano sobre Juan B. Justo, el eje este-oeste de escala metropolitana más importante de Buenos Aires, históricamente de carácter comercial y de servicios, con tránsito pesado.
Tras la desafectación de las bodegas, y el papel cada vez menos protagónico del ferrocarril, la zona se degradó y perdió identidad, con las instalaciones tomadas o refuncionalizadas y con un mínimo estado de conservación.
En este contexto, entre Humboldt, Nicaragua, Soler y Juan B. Justo, Mirabilia, con dos esbeltas torres ?de 46 y 47 pisos? se presenta como un hito en el barrio. Con acceso por Humboldt ?para no obstruir la circulación de Juan B. Justo?, esta decisión enfatiza el espíritu residencial de la zona.
El formato y la escala del edificio en torre responden a la escala urbana de la avenida y al espacio verde que hoy ocupa la ex playa de maniobras del ferrocarril. La planta baja libre favorece la transparencia en el nivel peatonal, y las características del conjunto ya han generado la aparición de desarrollos similares en las manzanas de su entorno, con lo que se anticipa la consolidación del tejido edificado en el sector.
"Una de las premisas básicas, dicen los autores, fue la implantación de las torres, cercanas a Juan B. Justo y separándose lo máximo posible del tejido residencial circundante, de escala y altura menor." Así, el conjunto crea su área privada, con piletas de natación climatizadas, hidromasaje, un área de juegos infantiles organizada como club de chicos, gimnasio, salón de relax, circuito aeróbico y putting green para el tiempo libre urbano.
Además, contará con bar, restó y minimercado, quincho con parrilla, microcine, salones para usos múltiples con expansión hacia el parque, y como contrapunto de las actividades a nivel del suelo, miradores panorámicos en los últimos pisos.
Respecto de los servicios, se ha previsto cabina para vigilancia las 24 horas con control de acceso, vestuarios para personal y servicios, laundry, grupo electrógeno y sistema de detección y extinción de incendios. Los departamentos cuentan con doble vidriado hermético templado en balcones, pisos flotantes de madera natural en estar-comedor y circulaciones, alfombra en dormitorios y porcelanato en cocina, mientras los baños llevan cerámica en pisos y muros, mesadas de mármol, y la cocina con anafe y horno en acero inoxidable.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Kenzo Tange: el heredero de Le Corbusier en Japón

Arquitecto y urbanista, Tange se basó en los principios del maestro suizo para conjugar tecnología y humanidad en sus proyectos

El arquitecto y urbanista japonés Kenzo Tange nació en Sakai el 4 de septiembre de 1913. Su vocación por la arquitectura, en cambio, surgió entrada su adolescencia, cuando conoció la obra de Le Corbusier y, cautivado por su trabajo, inició sus estudios en la Universidad de Tokio.
Por eso pueden reconocerse ciertas similitudes en los diseños de Tange y Le Corbusier, especialmente en el uso de los elementos de hormigón visto y de las azoteas como quinta fachada.
De él tomó los conceptos de diseño urbano y de planificación de ciudades y barrios, así como la combinación de diseños sencillos y racionales en los edificios.
Hacia 1946 se convirtió en profesor adjunto en la Universidad de Tokio, donde organizó el llamado Laboratorio Tange, que diseñaba proyectos junto a sus alumnos.
Esos proyectos reflejaban su convicción de que la arquitectura debe combinar tecnología y humanidad. Según Tange, las formas, los espacios y el aspecto correspondían a una lógica, y si bien la tradición podía materializarse en la creación de un nuevo proyecto, ya no sería visible en la obra terminada.
Entre sus obras figuran la sede principal de Olivetti en Japón (Tokio), el Conjunto del Ayuntamiento (Tokio), el Centro Cultural de Nichinan, el Centro de Radiodifusión y Prensa (Kofu), la Torre del Overseas Union Bank (Singapur), la Catedral de Santa María y el Fuji TV, ambos en Tokio.
El plan de 1960 para la expansión de Tokio llamó la atención de la comunidad de arquitectos en todo el mundo por su concepto innovador, ya que dirigió el crecimiento de la ciudad hacía la bahía, utilizando puentes, islas artificiales y estacionamientos flotantes.
Tange también fue profesor invitado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (Boston) y dictó seminarios en las universidades de Yale, Princeton, Berkeley y Washington, así como en el Instituto de Tecnología de Illinois, entre muchas otros.
Por su obra recibió cuatro de los premios más importantes en la arquitectura: la medalla de oro del Royal Institute of British Architecs (RIBA), la medalla de oro del American Institute of Architecs (AIA), la medalla de oro de la Academia Francesa de Arquitectura y el Premio Pritzker, considerado como el galardón internacional más prestigioso en el rubro. El maestro Tange murió en Tokio, el 22 de marzo de 2005.

El Museo Tamayo se expande

Con proyecto del estudio Rojkind, se estudia construir la nueva sede de 3500 m2 en la ladera de una colina en el estado de Atizapán, México


El edificio que desde 1972 ocupa el Museo Rufino Tamayo en el DF, México -inmerso en el frondoso Bosque de Chapultepec y próximo al Museo de Arqueologia- es obra de los arquitectos Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky, y un ejemplo de arquitectura contemporánea que en 1981 mereció el Premio Nacional de Arquitectura 1981. Si prospera la idea, esta institución de fuerte raigambre en la cultura local, extenderá sus dominios a una nueva sede, ahora emplazada sobre la ladera de una colina en el estado de Atizapán, México, con vistas increíbles al paisaje local. El proyecto, a cargo del estudio Rojkind Arquitectos preveé una resolución en sintonía con el edificio original. El concepto de una caja abierta que se desdobla para invitar a los visitantes a entrar, explorar y conocer todas las partes de un museo, responde en gran parte a las necesidades y preferencias del cliente, que prioriza la funcionalidad y la luz interior de las salas. Así, anclado sobre una fuerte pendiente, con una superficie cubierta de 3500 m2 y una fabulosa terraza, el diseño optimizará los recursos naturales del entorno, combinando la entrada de sol y las corrientes de aire para una buena ventilación.

Edificio de Departamentos Galileo (Polanco, México) - Pascal Arqs.

Ficha técnica
Nombre: Edificio de Departamentos Galileo
Diseño y construcción: Pascal Arquitectos, Carlos y Gerard Pascal
Ubicación: Calle Galileo 228, Colonia Polanco, Delegación Miguel Hidalgo, México
Superficie del terreno: 640,60 m2
Superficie construida: 1248,71 m2
Fecha: 2009















martes, 1 de septiembre de 2009

Cuando la procesión va por dentro

Para albergar una sede universitaria, un dock en Puerto Madero fue totalmente renovado en su organización interior. El proyecto de Urgell-Penedo-Urgell optimiza la fluidez circulatoria y la transparencia. Se reutilizaron materiales de la estructura original.

Aunque ya es una postal conocida de Buenos Aires, lo cierto es que el campus de la Pontificia Universidad Católica Argentina –tal su nombre completo– en Puerto Madero, recién ahora está en vías de ver terminadas las obras que le darán su configuración definitiva, gracias a la puesta en valor y refuncionalización del Dock 12, el último que faltaba reciclar, y que desde este año alberga a la Escuela de Posgrado. Es probable que el proyecto para este volumen, a cargo del estudio Urgell-Penedo-Urgell, constituya uno de los reciclajes más audaces de este barrio ribereño, ya que detrás de la fachada de estilo inglés y ladrillo visto, que conservó su imagen incorruptible y severa, se esconde una operación de cirugía mayor que subvierte por completo su lógica compositiva original. Sin embargo, sería incorrecto decir que del original sólo quedó la cáscara, ya que, en realidad, la obra conservó casi tanto como lo que modificó: sobre todo elementos constructivos, que fueron resignificados y vueltos a usar. Para ubicar a esta obra en su contexto general, hay que recordar que el campus de la UCA abarca los cuatro docks del Dique 2, adjudicados a la institución entre 1991 y 1992, a través de un concurso público de proyecto y precio. Pero, mientras los tres que llevan los números 9, 10 y 11, contando de norte a sur, funcionan a pleno desde hace años, el 12, había quedado retrasado y a la espera de que se definiera su destino. Ahora, a pesar de que todavía falta completar los últimos dos niveles, el tercer piso y el cuarto –que en rigor es un entrepiso–, puede decirse que sin duda la espera valió la pena.El carácter de esta obra es inseparable de la historia de su concepción. Una década y media atrás, cuando ni siquiera se sabía qué dependencias de la universidad iba a albergar el edificio, resultó urgente encarar una serie de obras comprometidas con la Corporación Antiguo Puerto Madero con el fin de evitar que avanzara su deterioro material, ya bastante crítico. Ese trabajo se debió iniciar sin que el programa arquitectónico estuviera definido, cosa que según los proyectistas, sin embargo, resultó de lo más natural: "En la arquitectura educacional, como en la hospitalaria, es común que se defina un sistema adaptable a lo que más tarde pida el programa", aseguran.En esta primera etapa, entonces, dado el valor patrimonial de estos galpones construidos a fines del siglo XIX, destinado originalmente a depósitos de mercancías, se tomó la decisión de ser "conservadores por fuera", ajustándose estrictamente al estilo original. Se reservaron para el interior, en cambio, la posibilidad de una intervención más contemporánea. Al mismo tiempo, avanzaron con la reforma estructural, que partió de una premisa clave: conseguir plantas de máxima flexibilidad. Curiosamente, la mitad del edificio contaba con una estructura metálica, un "Mecano" de piezas de hierro fundido atornilladas una a otras, con entrepisos de madera, mientras que la otra mitad era de hormigón; pero en toda la planta existía una grilla de columnas con una luz de 3,50 por 3,50 metros. El análisis estructural diagnosticó que era posible suprimir casi la mitad de columnas, tanto centrales como perimetrales, cosa que se hizo para limpiar la planta y ensanchar las luces hasta 10,50 metros (el triple), y en algunos sectores 17,50 (el quíntuple). Lejos de deshecharse, los elementos estructurales fueron convertidos en steel decks que se aprovecharon para reemplazar algunos entrepisos de madera muy deteriorados. Pero, además de esta suerte de "limpieza" estructural, la operación clave consistió en modificar la disposición original, que constaba de seis naves transversales –separadas entre sí por gruesos muros macizos de piedra–, para generar una nueva en sentido longitudinal. La nueva estructuración abarca desde el subsuelo, donde los muros fueron cortados para dar lugar al estacionamiento subterráneo, hasta el techo. Allí, donde había tres líneas de cabreada transversales sobre las viejas naves, se montó una sola, dispuesta a lo largo del edificio, pero que sin embargo está hecha con los componentes originales de las que se suprimieron. Gracias a este cambio, en el eje longitudinal del segundo piso se generó con una luz entre columnas de 17,5 metros, ya allí se ubicó el SUM, coronado por un techo a dos aguas.Plantas rajadasEsta organización de los espacios se aprovechó para generar un interior en forma de claustro, en la que el corazón del edificio se destinó a áreas de uso común, como el SUM, el aula magna y la sala de lectura, mientras que las aulas comunes se volcaron sobre las fachadas. Para más detalles, las destinadas al dictado de clases ocupan los frentes largos (sobre el dique y la avenida Alicia Moreau de Justo), mientras que se reservaron los frentes cortos, en el Norte y el Sur, para áreas de investigación. La disposición así escindida en corazón y perímetro quedó enfatizada con la apertura de dos grandes patios longitudinales, a modo de rajas, que cortan todas las plantas y llega hasta la cubierta, donde rematan en dos largas claraboyas que proveen luz solar a todos los pisos. Estas rajas operan como separación espacial y funcional entre los sectores perimetrales y los centrales, además de favorecer la transparencia interior. La segunda etapa del reciclaje abarcó la arquitectura interior, en la que destaca la búsqueda de transparencia. Por caso, es posible apreciar el interior del SUM cabreadas desde prácticamente todo el edificio, con la posibilidad de cerrarse mediante cortinados cuando su uso lo requiera. Por último, la tercera etapa, todavía en obra, abarcará el tercer piso y el cuarto –que en rigor es un entrepiso–, destinados a laboratorios especiales. Puede decirse que, si la arquitectura interior define al edificio como una obra única y original entre los cuatro docks del campus, hay otras intervenciones, sobre todo en la fachada, que dialogan con todo el conjunto. Por caso, en la fachada Sur, que es también el extremo sur de todo el campus, se dispuso una gran abertura de vidrio con marquesina, de uso exclusivamente ceremonial. que, según los proyectistas, es una "reinterpretación de la que ya había en el extremo opuesto del campus, es decir, en la fachada Norte del dock 9". De este modo, se busca definir una unidad formal para todo el conjunto. Sobre la fachada Norte, en tanto, se ubicó el acceso ligado al uso cotidiano, con un volumen adosado de hormigón y vidrio –un anexo a la fachada previsto por la normativa– que abre a un hall amplio, que a su vez conecta en forma fluida con la sucesión de túneles subterráneos que comunican a los cuatro docks. «

jueves, 13 de agosto de 2009

ZAHA HADID

Zaha Hadid es una arquitecta que impulsa consistentemente las fronteras de la arquitectura y diseño urbano. Su trabajo experimenta con nuevos conceptos espaciales existentes intensificando paisajes urbanos en la búsqueda de una estética visionaria que abarca todos los campos del diseño, desde la escala urbana a través de productos, interiores y muebles. Mejor conocida por sus obras seminales construido (Estación de Bomberos Vitra, Tierra Formación Uno, Bergisel Ski Jump, la estación de tranvía en Estrasburgo y Rosenthal Center for Contemporary Art en Cincinnati) sus preocupaciones centrales implican una participación simultánea en la práctica, la enseñanza y la investigación.


EDUCACIÓN Y ENSEÑANZA


Hadid estudió arquitectura en la Architectural Association desde 1972 y fue galardonado con el Diploma del Premio en 1977. A continuación, pasó a ser socio de la Oficina de Arquitectura Metropolitana, enseñó en la AA con colaboradores OMA Rem Koolhaas y Elia Zenghelis, y más tarde condujo su propio estudio en la AA hasta 1987. Desde entonces ocupó la Presidencia Kenzo Tange en la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard, el Presidente de Sullivan de la Universidad de Illinois, Escuela de Arquitectura, de Chicago; profesor invitado en la Hochschule für Bildende Künste en Hamburgo; Knolton la Facultad de Arquitectura, Ohio y el Estudio de máster en la Universidad de Columbia, Nueva York. Además, se hizo miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Letras, miembro del Instituto Americano de Arquitectura y Comandante del Imperio Británico, 2002. Actualmente es profesor en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena, Austria, y es el Eero Saarinen Visiting Professor de Diseño Arquitectónico para el semestre de primavera de 2004 en la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut.




COMPETICIONES


Hadid ha estado probando los límites de la concepción arquitectónica de una serie de competiciones basadas en la investigación. Ganar diseños incluyen The Peak, Hong Kong (1983); Kurfürstendamm, Berlín (1986); Düsseldorf Arte y Centro de prensa (1992/93); Cardiff Opera Bay, Gales (1994), Thames Water / Real Academia Habitable Bridge, London (1996); Rosenthal Center for Contemporary Art, Cincinnati (1998); Universidad del Norte de Londres Puente Holloway Road (1998), El Centro de Arte Contemporáneo, Roma (1999); Bergisel Ski-salto, Innsbruck (1999); El Centro de Ciencias Wolfsburg (2000); el terminal de ferrys marítima de Salerno, (2000), la Plaza de les Artes de Barcelona (2001), de un plan director para el norte de Singapur Ciencia Eje (2001), la Extensión en el Museo Ordrupgaard Copenhague (2001), la Central de construcción de plantas de BMW en Leipzig (2002); la Torre Precio Art Center, Bartlesville (2002), el Departamento de l'Hérault Cultura Deporte edificio, Montpellier ( 2003), la nueva estación de ferrocarril de alta velocidad Nápoles-Afragola, Nápoles (2003), la Ópera de Cantón, China (2003), y un plan director para la ciudad de Pekín del Soho, China (2003). Otras entradas incluyen la competencia a gran escala de los estudios urbanos Hamburgo, Madrid, Bordeauy Colonia, los edificios del museo en Bad Deutsch Altenburg, Austria, Comunidad de Madrid (Prado, Reina Sofía, Palacio Real), el Victoria & Albert Museum de Boilerhouse Gallery, Londres y el Museo de Arte Islámico de Doha, Qatar, salas de concierto de Copenhague y Luxemburgo; un teatro para el Hackney Empire, Londres y gran escala, multi-funcional de los edificios de la calle 42, Nueva York así como para el Campus de IIT en Chicago, y el tercer premio para un evento y centro de entrega de BMW en Munich.






PROYECTOS incorporada de Zaha Hadid ha ganado su trabajo mucho éxito académico y público. Sus proyectos más conocidos hasta la fecha son la Estación de Bomberos Vitra y el pabellón LFone en Weil am Rhein, Alemania (1993/1999), un proyecto de viviendas para IBA-Block 2 en Berlin, Alemania (1993), Zona de la Mente en la Cúpula del Milenio , Greenwich, Londres, Reino Unido (1999), una estación de tranvía y aparcamiento en Estrasburgo, Francia (2001), un salto de esquí en Innsbruck, Austria (2002) y el Centro de Arte Contemporáneo, Cincinnati, EE.UU. (2003). También ha terminado de muebles e interiores: Bitar, Londres (1985); Moonsoon Restaurante, Sapporo (1990); Z-Play (2002) y Z-Paisaje (2000) los muebles fabricados por Sawaya y Moroni, y el té y el café de las Torres Alessi (2003). Sus estructuras temporales incluyen: Locura en Osaka (1990); Music Video Pabellón en Groningen, Países Bajos (1990), un Pabellón de modelo en la revista Interbuild, Birmingham (1995); la instalación Meshworks en la Villa Medici, Roma, Italia (2000) el pabellón de verano de la Serpentine Gallery, Londres, Reino Unido (2000), y el R. López de Heredia Viña Tondonia Pabellón, Barcelona, España (2001), y una instalación de la nieve y el hielo en el Snow Show, Laponia (2004).


jueves, 30 de julio de 2009

Zaha Hadid: un auditorio de tela con sillas de plástico

La arquitecta anglo-iraquí diseñó en Manchester una sala temporal de música de cámara para el Festival Internacional de Verano. Se trata de un pequeño pabellón de tela y sillas Panton alojado en el Museo de Arte local, que podrá visitarse hasta el 1 de septiembre próximo.



MADRID. -Le ha costado 30 años, pero, finalmente, Zaha Hadid (Bagdad, 1950), la arquitecta más famosa del mundo, dejará su huella en el Reino Unido, el país que la ha visto formarse y crecer profesionalmente pero que, hasta hoy, parecía resistirse a verla triunfar. Aun así, lo hará con un edificio pequeño, un inmueble sin lugar, un auditorio de tela, una sala de música de cámara ideada para escuchar a Bach y levantada en medio de un museo? durante el breve periodo de apenas dos meses que dura el Festival Internacional de Verano de Manchester. Muchos inconvenientes convertidos en un nuevo reto para esta arquitecta acostumbrada a lo difícil. Hadid tenía 25 años y un pasado como hija de un ministro socialista iraquí cuando aterrizó en la Architectural Association de Londres, donde, bajo la tutela de Rem Koolhaas, creyó que la arquitectura podía cambiar el mundo. Durante años no fueron sus edificios sino sus osados dibujos los que cambiaron su suerte. Famosa antes de construir por sus propuestas escultóricas, consiguió levantar su primera obra cuando ya era conocida en todo el planeta. Eso sí, el despegue profesional lo logró con edificios poco protagonistas: un aparcamiento de tranvías en Estrasburgo y una pista de saltos de esquí. Fue suficiente para comenzar a acumular premios, desde el Mies van der Rohe de la Unión Europea al Pritzker, que distingue a los mejores del mundo. Entre tanto, en su país -es ciudadana británica desde hace casi 30 años- se hartaba de perder concursos. O peor aún, de ganarlos sin que le dejaran construirlos. Hoy, con obra en Estados Unidos, Alemania, Japón o España, con piezas de diseño exclusivo en las más reputadas empresas de lujo (de Chanel a Louis Vuitton), con un sin número de brillantes ejercicios efímeros (del pabellón itinerante de la misma Chanel a las escenografías de Pet Shop Boys) y con proyectos en Abu Dhabi, Roma, Madrid (Ciudad de la Justicia) y Barcelona (Torres Espiral en el Campus Interuniversitario), a Hadid no le ha bastado con ser la arquitecta más famosa del mundo para conseguir el reconocimiento en casa. Sin embargo, la atención de su país podría obtenerla ahora, gracias al bucle inusitado del nuevo auditorio temporal levantado para el Festival Internacional de Manchester. En la línea del auditorio que ideara para Abu Dhabi -curvo y sinuoso frente a sus angulosos primeros encargos-, el proyecto de Manchester es, en realidad, poco más que una escenografía ingeniosa. Con capacidad para 600 personas (sentadas en sillas Panton negras, las favoritas de la arquitecta, y -de plástico y curva- atípicas en una sala de música), la obra es una cinta de tela sujeta por una estructura metálica. Parece una carpa, pero tiene la belleza de un trazo lineal depurado. Además, encierra investigación y osadía: la fibra sintética cuida de la acústica de los conciertos de cámara que acogerá: la reverberación no es ni larga ni corta, ideal para escuchar a Bach. Con todo, la acústica no ha sido el mayor reto. Levantado en medio del Museo de Arte de Manchester, el bucle de Hadid llega para quedarse, aunque sea en la memoria de quienes, hasta el 31 de agosto, pueden visitarlo gratuitamente. Le ha costado mucho levantarlo. Con todos los premios posibles en las estanterías de su estudio, hace años que a esta diva cosmopolita le obsesionaba el reconocimiento local, el aplauso de los suyos, la inclinación de cabeza del establishment británico. Así, Hadid disfrutó de la inauguración de este pequeño auditorio como el mayor de sus logros.Mientras lo habitual entre los arquitectos es añorar construir lejos y triunfar por el mundo, esta proyectista se desesperaba por lograr el reconocimiento británico. Finalmente, ha sido en una ciudad alejada del ombligo londinense y con un trabajo aparentemente menor, de vocación temporal. La osadía merecía un ensayo en provincias, pero el paso está dado. Hadid ha triunfado en casa.
Anatxu Zabalbeascoa El País, SL.