lunes, 19 de octubre de 2009

http://obratec.blogspot.com/

miércoles, 7 de octubre de 2009

La arquitectura del buen vivir

LE CORBUSIER




Charles Edouard Jeanneret-Gris, nacido en Suiza y de formación autodidacta, fue uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX
Charles Edouard Jeanneret-Gris, más conocido como Le Corbusier, nació en La Chaux-de-Fonds, Suiza, el 6 de octubre de 1887. Considerado uno de los principales exponentes del movimiento moderno en la arquitectura, hoy es reconocido como uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX. Esto se debe no sólo a la fuerza y originalidad de su producción, sino también a su permanente acción como propagandista y difusor polémico de sus principios.
Con una formación sólo autodidacta, construyó su primera casa a los 17 años. Por entonces, su padre se dedicaba a lacar cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal. Su madre era pianista y profesora de música. A los 29 años se trasladó a París, donde adoptó el seudónimo Le Corbusier, variación socarrona ?ya que remite a la palabra cuervo? del apellido de su abuelo materno: Lecorbésier. Allí se dedicó a la pintura y junto con su amigo el pintor Ozenfant lanzó Après le Cubisme, el manifiesto fundacional del purismo. Juntos fundan también la revista L?Esprit Nouveau.
En la Ciudad de las Luces trabajó durante más de un año en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado, y después viajó a Alemania para profundizar sus estudios y trabajar en la oficina de Peter Behrens.
En Estados Unidos conoció la obra de Frank Lloyd Wright, y durante 1911 se dedicó a viajar por Austria, Rumania, Turquía, Grecia e Italia. A su regreso, después de ejercer como profesor en el Departamento de Arquitectura y Decoración de la Escuela de Arte de París, en 1922 finalmente abrió su estudio de arquitectura junto a su primo Pierre Jeanneret, sociedad que se prolongó hasta 1940.
En ese período, ya como urbanista, diseñó la Ville Contemporaine (Ciudad Contemporánea), para una ciudad de tres millones de habitantes. Cuando en octubre de 1929 visitó Buenos Aires en una gira que también lo llevó a Montevideo, Asunción y Río de Janeiro, dijo sobre la Capital: "Buenos Aires es una ciudad que le da la espalda a su río". Para los admiradores de su estilo, hay en la Argentina una obra realizada por el célebre arquitecto. Se trata de una vivienda unifamiliar construida entre 1949 y 1953 en La Plata, la Casa Curutchet.
Conocido por su definición de la vivienda como la máquina para vivir, Le Corbusier ponía énfasis no sólo en el componente funcional de la vivienda, sino que esta funcionalidad debía estar destinada al buen vivir. Creía que el objetivo de la arquitectura era generar belleza. Otra de sus frases célebres: "La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz". Además, sostenía que eso debe repercutir en la forma de vida de los ocupantes. Así fundó una nueva arquitectura sobre cinco puntos básicos: la utilización de pilotes; las terrazas jardín; la libre conformación de las plantas; los ventanales continuos, y la libre formación de la fachada, todo dentro de un estricto orden geométrico como único generador de "volúmenes puros". Estas soluciones pasarían a ser las características del racionalismo arquitectónico. Difundió también sus ideas urbanas a través del Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM), uno de cuyos documentos es la Carta de Atenas. El 27 de agosto de 1965, Le Corbusier fue hallado muerto por unos pescadores en el Mediterráneo francés, presumiblemente habia sufrido un ataque al corazón.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Parque de bomberos en Mataró, España

Las necesidades propias del Parque de Bomberos y la volumetría de las edificaciones de la zona han condicionado fuertemente la implantación del edificio.
Por un lado, hacía falta situar las cocheras de manera que permitiesen una salida rápida de los camiones en caso de emergencia y una entrada fácil cuando regresaran al Parque de Bomberos. Por otro lado, se tenía que prever un gran espacio libre en el interior de la parcela apto para hacer ejercicios y prácticas y que pudiera acoger una pista deportiva. Además, para mantener las características edificatorias de la zona, parecía que lo más apropiado era hacer un edificio alineado con la Vía Sèrgia de planta baja y piso.
Por todo esto, el Parque de Bomberos se organiza como un largo volumen alineado a la calle dividido funcionalmente en dos partes: la zona de cocheras y la de dependencias.
La parte de cocheras incluye el garaje de los camiones de bomberos, de una gran altura libre y una mayor profundidad, y todos los espacios anexos (almacén, compresor, taller, secadores quipos EPIs). La cochera queda encarada directamente hacia la calle y también se abre por su parte posterior hacia el atio.
La zona de dependencias se divide en planta baja y planta piso.
La planta baja acoge las salas de administración (control, despachos, archivo), una aula polivalente usada principalmente cuando hay visitas externas (básicamente, colegios e institutos) y espacios de vestuarios y los servicios higiénicos asociados, así como un gimnasio. Estos tres grandes grupos están claramente diferenciados en planta y desde el vestíbulo de acceso se puede acceder directamente a cada uno de ellos, de manera que puedan ser utilizados con independencia el uno del otro y sin interferirse. Al mismo tiempo, una distribución de los espacios por franjas longitudinales permite establecer una doble circulación (pies limpios-pies sucios) y concentrar en una sola franja todas las zonas húmedas.
En la planta piso se encuentran los espacios donde el personal del Parque de Bomberos pasa la mayor parte del tiempo cuando no están haciendo prácticas o en una salida, es decir, el comedor-sala de estar, la cocina y los dormitorios. En el lado de la calle se sitúa el espacio de circulación y acceso a todas las dependencias y al lado opuesto hay una amplia terraza que se abre al interior de la parcela.
La cocina y el comedor-sala disponen de un espacio intermedio que los separa, la despensa, la cual acoge las taquillas personales y las neveras industriales. El comedor y la sala se articulan de manera que sea posible diferenciarlos. Los dormitorios disponen de otras taquillas pero las tienen abiertas al espacio de circulación, al exterior del dormitorio, de manera que quien tenga que hacer uso no moleste a los que duermen.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

El universo más personal de Oscar Niemeyer

La Fundación Telefónica recorre la obra del arquitecto brasileño que con sus 101 años sigue trabajando en su estudio, a pesar de que se recupera de una lesión en una vértebra.
MADRID. -Las formas de la mujer, la ciudad de Río y los vaivenes de la política son las curvas que han inspirado la monumental obra arquitectónica del arquitecto Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907). Es una obra en la que el artista ha decidido que la vida manda sobre la arquitectura y que cuenta con 457 construcciones dispersas por todo el mundo. El primer edificio del artista en España es, por el momento, el Centro Cultural Internacional de Avilés (Asturias). La Fundación Telefónica expone hasta el 22 de noviembre una retrospectiva en la que a través de maquetas, dibujos, croquis, textos y fotografías se cuenta la vida y la obra de un artista único. Lauro Cavalcanti, arquitecto y amigo de Niemeyer desde hace más treinta años, ha sido el encargado de comisariar esta exposición. Esta convencido de que su trabajo es un calco de lo que hubiera querido contar Niemeyer. Cuenta que el artista se recupera de la rotura de una vértebra, pero que eso no le impide seguir trabajando a diario en su estudio de Río de Janeiro. La exposición está montada pensando en el gran público, no en los técnicos. Se muestra la obra en orden cronológico, junto a paneles explicativos que dan cuenta de las circunstancias en las que se ejecutó la construcción. En el arranque del recorrido, un manifiesto enviado desde Río por el arquitecto, da cuenta de su pensamiento. De entrada, advierte que no cree en una arquitectura ideal porque sería la repetición, la monotonía. "Cada arquitecto -dice- debería tener su propia arquitectura. Aprecio las cosas diferentes". En este punto, el comisario explica que cuando el arquitecto alemán Walter Gropius visitó la casa de las Canoas, hoy sede e la Fundación y entonces vivienda familiar, objetó que sería muy difícil hacer otra casa similar. "Yo soy único -respondió Niemeyer- y mi casa tiene que ser única". Para él, la arquitectura ideal aceptada por todos es la monotonía, La revolución de las formas realizada por Niemeyer está ligada a su descubrimiento de la capacidad moldeable del hormigón armado. Así se explica en desde sus primeros trabajos fechados en 1936, como la sede del Ministerio de Educación en Río. Aunque es con el proyecto de la sede de la ONU, en 1940, cuando ensaya a fondo con las posibilidades del hormigón. El modernismo de Niemeyer está caracterizado por su famoso culto a la curva, pero también, precisa el comisario, por su afán de integrar sus construcciones con el entorno. La vegetación está siempre integrada y es cómplice de los edificios y del uso que se le va a dar. Las grutas naturales, por ejemplo, forman parte de sus edificios más emblemáticos. El conjunto arquitectónico de Ibirapuera, sede de la Bienal de Sao Paulo, es un claro ejemplo de esta forma de trabajar. El propio Niemeyer ha querido que la exposición muestre detalladamente su forma de trabajar. Antes de construir, dibuja y escribe mucho. "Hasta la que la idea no está clara sobre el papel" dice Lauro Cavalcanti, "no empieza a trabajar con el edificio". Por eso la muestra recoge numerosos esbozos de gran tamaño de lo que luego serían sus edificios más populares.
Angeles García © EL PAIS, SL.

Tecnología para repensar el mundo

Los gurús de las tendencias imaginan cómo será 2010 en la publicación Trend Book
ESTOCOLMO. -"Ya está bien de objetos cuya única función es ser fotografiados. El diseño debe desintoxicarse. Abrazar una concepción holística del mundo y derrocar los antiguos ídolos, hijos del petróleo". Un año más, los gurús del diseño internacional han hablado. Su dictamen sobre las principales tendencias en interiorismo para el año que viene se recoge en el Trend Book 2010, un volumen que concentra en 72 páginas y numerosas imágenes, anticipaciones, reflexiones y consejos para desenvolverse en el proceloso mundo del diseño en estos tiempos de crisis. El libro, que llega a su sexta edición convertido en una herramienta de referencia para expertos y profanos, es una publicación del IMM Cologne, la feria del mueble de Colonia, con Milán la más importante de Europa, que da inicio a la temporada ferial. "Cada año, el Trend Book se presenta en una ciudad que se ha distinguido por su innovación y tesón en este campo. El año pasado fue Barcelona y este, Estocolmo", explica Marcus Fairs, editor de Dezeen, un influyente magazine online de Londres, y coautor del Trend Book, junto con los diseñadores Bertjan Pot de Ámsterdam y Cecilie Manz de Copenhague, la arquitecta de San Francisco Johanna Grawunder y el especialista en tejidos y colores Giulio Ridolfo de Milán. La elección de la capital sueca, pionera y siempre a la vanguardia por lo que se refiere a soluciones ecológicas y sostenibles, suena como una declaración de intenciones. "Ya no es suficiente dispensar ecología en dosis homeopáticas, hay que cambiar el planteamiento de raíz. No se trata de volver atrás, sino de proponer una versión científica del ecotrend, utilizando la tecnología para repensar el mundo", afirman los cinco diseñadores. El espíritu de la Bauhaus y su eficiente funcionalidad se cierne sobre sus opiniones, plasmándose en la búsqueda de una nueva disciplina y en la atracción por lo austero, práctico y natural. Sin embargo, la evaluación de la utilidad de los objetos no tiene nada que ver con el funcionalismo de la vieja escuela. "En el mundo posmoderno, la función ya no determina la forma. El diseño es más bien un meta-nivel, que conjuga conveniencia, eficacia, deseos y aspiraciones con cualidades estéticas, que interesan todos los sentidos", aseguran. Como reacción a la nueva precariedad de la sociedad occidental, vuelven las formas puras, despojadas de todo ornamento, pero enriquecidas de detalles artesanales y acabados valiosos. La opulencia deja paso a estructuras esbeltas, sencillas y auténticas, que surgen de la complicidad entre el desencanto de la cultura punk y el rigor formal del legado de la Bauhaus. Según el Trend Book, entre los diseñadores que mejor representan las tendencias que se impondrán en 2010, sobresalen el italiano Stefano Giovannoni, el alemán Konstantin Grcic y el inglés Jasper Morrison, influyentes abanderados del nuevo minimalismo. Otro destacado intérprete de las contradicciones contemporáneas es el israelí Ron Arad, protagonista de una retrospectiva en el MoMA de Nueva York, abierta hasta el 19 de octubre. La muestra incluye sus creaciones más recientes -entre otras, muebles conectados con el teléfono móvil o el Palm de su propietario- que combinan innovación, humor, técnicas constructivas sostenibles y tecnología de última generación. Los diseñadores son conscientes de que ya no se puede jugar con las expectativas del público, con objetos concebidos para usar y tirar que no cumplen con lo que prometen. Tras años de consumismo desbocado, la durabilidad vuelve a ser una cualidad importante del producto. "El público ya estaba harto de diseños tramposos y superficiales, y la crisis ha acentuado su rechazo. En estos tiempos de incertidumbre, nuestra mayor -si no única- certeza es la necesidad de apostar por un cambio de rumbo, totalmente sincero y radical", concluyen.

Roberta Bosco © EL PAIS, SL.

Richard Rogers lidia con el sol y con la crisis

El Pritzker, que proyecta una sede del BBVA en México y el edificio de Abengoa en Sevilla, explica su postura hacia la arquitectura sustentable.
MADRID. -Antes de firmar el Centro Pompidou de París, el arquitecto Richard Rogers (Florencia, 1933) ideó una vivienda 100% sostenible. Corría el año 1968 y el Pritzker británico asegura que entonces la sustentabilidad le preocupaba lo mismo que hoy cuando levanta rascacielos y centros comerciales en varios continentes. Sólo que... "no todo el mundo quiere ser sustentable", apunta. "El 50% puede obligarlo la legislación. El resto lo decide el cliente". Así, reconoce que entre la nueva sede para el BBVA, que levanta en la ciudad de México, y el nuevo campus de Abengoa, que acaba de estrenar al sur de Sevilla, la constructora española ha querido ser más sostenible. ¿Cómo? Fundamentalmente jugando con el sol: "en Sevilla, más que aprovechar la luz y el calor se trata de evitar su torridez. Hemos levantado siete edificios que se protegen unos a otros. El mismo proyecto en Inglaterra hubiera separado más los edificios para aprovechar el sol. La sostenibilidad responde a las energías del lugar. A veces cerrándose al sol. Otras, abriéndose". Rogers -que ha trabajado en este proyecto con los españoles Luis Vidal y J. Fernández Carbonell- considera que la crisis económica mejorará la arquitectura: "los clientes son ya más cuidadosos y exigentes". Y recuerda que también la arquitectura es cíclica. Por eso, su receta anticrisis se remonta a la del 29. El resultado del desastre bursátil de entonces se tradujo arquitectónicamente en la construcción de parques. "Eso es lo que el Estado debe hacer en tiempos de crisis: generar puestos de trabajo mejorando las infraestructuras de las ciudades", considera. Rogers es un ecologista urbano. Abogado de las ciudades densas y sostenibles, fue el cerebro de la reconversión de Londres en una urbe con dos orillas. Ahora cree que los Juegos Olímpicos sanearán el este de Londres, "una de las zonas más pobres de Europa occidental", asegura. Confiesa que la idea la sacó de Barcelona. "Ya no nos acordamos de la Barcelona con la costa contaminada, pero la recuperación de la playa como espacio público para el disfrute de los ciudadanos fue un hito urbano que muchas ciudades han tratado de imitar". ¿Cómo ve hoy Barcelona en donde muchos ciudadanos critican un consistorio que parece más preocupado por los turistas que por los ciudadanos? "Barcelona debería diversificar sus zonas con atractivo turístico", propone. "Pero no hay que engañarse, los turistas traen riqueza". ¿Todos? ¿Incluso el turismo depredador que arrasa con cuanto encuentra y regresa a dormir al barco? Ante ese tipo de turista, sir Richard Rogers reconoce que la invasión diurna de las ciudades es un problema. Y propone cuotas, como con los coches. "Soy partidario de estudiar los casos y reducir el número de entradas en las ciudades. Sucedió con los coches y se podría aplicar al turismo". Después de construir edificios notables como la T4 de Barajas o las bodegas Protos, en Peñafiel (Valladolid), Rogers tiene, precisamente en Barcelona, atascada la reconversión de la antigua plaza de toros Las Arenas en centro comercial. Ante la pregunta de si ese cambio urbano también es sustentable, responde: "Mezclar comercio y cine favorece la cultura. El centro comercial tendrá luz natural y eso supone un gran ahorro cuando las tiendas consumen mucho en iluminación y aire acondicionado". Reconoce que la sostenibilidad resulta todavía cara. "El 50% del proyecto cuesta lo mismo hacerlo sostenible que no. El resto encarece. Pero gana en comodidad y responsabilidad. Y en una década devuelve el dinero en ahorro energético". Su opinión, como urbanista, respecto a otro de los grandes quebraderos de cabeza de Barcelona -resolver el problema de la prostitución-, Rogers es rotundo: "Esconder los problemas no los soluciona". También septuagenarios, sus ex socios sir Norman Foster y Renzo Piano son arquitectos que construyen en diversos continentes. ¿Qué queda de aquellos hippies que fueron? "Si se refiere a la mentalidad, sigue siendo la misma. Todavía queremos convertir el planeta en un mundo mejor. Y creo que la arquitectura que hacemos es mejor que el 95% de lo que hay construido. O sea, lo conseguimos".
Anatxu Zabalbeascoa © EL PAIS, SL.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Hotel Vela - España

El Hotel se localiza en la ciudad de Barcelona, España. Su característica principal está en su forma arquitectónica. Se localiza a pie del mar. Este cuenta con 473 habitaciones y 67 suites. Este hotel fue diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill. Cuanta con 27 plantas destinadas a ser un icono en la ciudad de la moda y el diseño. Los promotores del hotel son una cadena neoyorquina de hoteles, su construcción ha oscilado entre 180 y 200 millones de euros, más los 60 y 80 millones invertidos en empleados.


Cuenta con una superficie embellecida por el mar. Su emplazamiento es en un muelle, que es el resultado de la conexión entre el puerto urbano de Barcelona y su puerto industrial. El diseño de este hotel dice su arquitecto que escapa de pretensiones. Pero su geometría está perfectamente involucrada con el mar. De este hotel existen copias como son:



• El hotel la vela de Dubai


• El hotel vela de Reino Unido



La cercanía que posee esta edificación con el mar es lo que ha servido como atractivo, conjuntamente con su diseño. Dicha construcción ha combatido falsos prejuicios y criticas, que se dieron en contra de su construcción.